EXPERIMENTS

Su trabajo está impulsado por una búsqueda constante de nuevas formas de mutación dentro del tatuaje,

rechazando lo digital como lenguaje dominante y regresando al error, el ruido y lo físico.

Aquí no hay simulación — solo contacto, presión y desgaste.

Todo surge de procesos analógicos,

donde la textura no se ilustra, sino que se revela.

Donde la imagen no se controla, sino que se contamina.

Las herramientas dejan de ser precisas y se vuelven orgánicas.

Los errores no se corrigen — se absorben.

La distorsión no es un fallo — es el resultado.

Cada pieza es una herida consciente,

una transformación real de la piel,

lejos de la perfección limpia y sin vida de lo digital.

LONG LIVE THE OLD FLESH

Aquí hay una selección de algunos de estos procesos.

❌ RORSCHACH CIRCUIT ❌

En este experimento trabajamos con un sistema de circuito cerrado, utilizando un cráneo de animal como punto de origen para generar la señal. En lugar de controlar la imagen de forma precisa, dejamos que el sistema respirara por sí mismo —que se retroalimentara y se distorsionara de manera autónoma. A través del feedback de vídeo y el glitch analógico, comenzaron a emerger patrones inesperados: manchas que recuerdan a test de Rorschach, simetrías orgánicas con apariencia viva, nacidas directamente del ruido y la inestabilidad.

La imagen no se construye —se revela. Existe como una tensión entre lo físico y lo electrónico, donde el hueso actúa como disparador y la luz se convierte en una materia en constante transformación.

Utilizamos cámaras CCTV, un mezclador Edirol V4 y un dispositivo de glitch modificado (Bent Archer Video Enhancer), no comercial, desarrollado como parte de un prototipo de ROTTEN FLESH.

Los resultados no se quedaron en pantalla: fueron transferidos a la piel, tatuados en DC Bacterio, convirtiendo estas formas en un archivo vivo donde el ruido y la distorsión habitan el cuerpo.

Más que un proceso técnico, esto es un diálogo —entre hueso, luz y distorsión. Donde el error no se corrige, sino que se invoca.

⚙️NOISY TTT PROJECT⚙️

Después de un tiempo trabajando intensamente junto a DC Bacterio, logramos desarrollar una cadena de dispositivos y una metodología capaz de tatuar tu propio ruido. Este proceso no trata de limpiar ni organizar la señal, sino lo contrario: permitir que el sistema colapse, se repita y se distorsione hasta que comiencen a emerger estructuras inesperadas.

Durante los experimentos conseguimos extraer repeticiones internas de la señal, como si el propio error estuviera generando sus propios patrones. Estas repeticiones no son limpias ni exactas, sino mutaciones rítmicas —ecos visuales que regresan una y otra vez, construyendo formas casi automáticas, como si el ruido tuviera memoria.

Lo que se muestra aquí es una prueba, un pequeño ejemplo de lo que se puede lograr cuando el sistema se deja parcialmente fuera de control. El resultado no es una sola imagen, sino una familia de patrones derivados del fallo, la interferencia y el feedback continuo.

DC Bacterio (@sptrng_brrkt), primer “víctima” de este nuevo proyecto, es también el creador de Wardrone, SignalSabotage y Shitv. Sin él, nada de esto habría sido posible. Su tatuaje sigue en proceso, como si la señal continuara escribiéndose sobre la piel.

⚙️ UNABOMBERINDUSTRIES ⚙️

PROYECTO GENESIS

Genesis es un proyecto artístico colaborativo entre Mocho y Emilio Cerezo.

Durante el confinamiento de marzo de 2020 utilizamos una planta de interior como referencia y punto de partida para crear una serie de dibujos a bolígrafo y collages que iban mutando unos en otros de forma secuencial. Uno de nosotros trabajaba una imagen desde su casa y luego se la enviaba al otro, que la continuaba y modificaba. Poco a poco, la planta comenzó a difuminarse, transformándose en algo distinto, pasando de lo figurativo a lo abstracto.

Nuestra obra se convirtió en la materia prima que utilizamos para diseñar una serie de tatuajes que compartían siempre los mismos elementos gráficos. Aunque las formas y texturas se repetían una y otra vez, el resultado final era una composición diferente en cada cuerpo tatuado.

MOCHO.131+EMILIO CEREZO

Con motivo del lanzamiento de la nueva colección de Antidoto28 en el festival de música Ombra en Barcelona, celebrado en una antigua fábrica de automóviles, los artistas Mocho 131, Chino Cob y Nicenoise desarrollaron una colaboración multidisciplinar que combina tatuaje, serigrafía e instalación audiovisual.

El concepto consistía en transferir el diseño a la piel mediante técnicas de serigrafía y posteriormente tatuarlo durante el festival. En este proceso, Mocho desarrolló una tinta especial que permite serigrafiar directamente sobre la piel y utilizarla como plantilla para el tatuaje, logrando una transferencia precisa y directa de la imagen.

La performance se desarrolló dentro de una instalación de monitores de televisión analógica que mostraban imágenes de cámaras de seguridad, intervenidas en tiempo real con efectos glitch, creando el entorno visual del proyecto.

El diseño parte de una fotografía de la estructura del techo de la fábrica, que sirve como imagen principal de la colección Antidoto28.

IDEA ORIGINAL:
NICENOISE + MOCHO.131

FECHA:
12–2023

SCREENPRINTTT

BARCELONA 2020

SPINE GENERATOR 2020

En 2020 comencé una serie de experimentos utilizando un escáner, no como herramienta de reproducción, sino como dispositivo de transformación. A través de la distorsión, el movimiento y la repetición de objetos durante el proceso de escaneo, comenzaron a surgir formas que escapaban de su naturaleza original.

Partiendo de dientes de resina —objetos artificiales e inertes— observé cómo el escáner los deconstruía y reconstruía en imágenes que recordaban a estructuras biológicas. Lo que inicialmente eran fragmentos dentales comenzó a mutar en otra cosa: columnas vertebrales imposibles, tejidos sugeridos, organismos que parecían extraídos de un entorno microscópico o de una biología alienígena.

Las imágenes resultantes evocaban la sensación de mirar a través de un microscopio, como si estas formas hubieran existido siempre en una capa oculta, esperando ser reveladas mediante un error técnico o una lectura alterada de la realidad. No eran representaciones fieles, sino interpretaciones híbridas entre lo orgánico y lo artificial, lo clínico y lo extraño.

Este proceso se convirtió en una forma de generar material visual en bruto. A partir de estas estructuras desarrollé composiciones que posteriormente trasladé al trabajo de tatuaje, llevando estos “organismos” a la piel. De este modo, el cuerpo humano se convirtió en la siguiente superficie de mutación —un espacio donde lo artificial, lo biológico y lo imaginado se fusionan.

Como extensión de esta investigación, produje una pequeña publicación titulada SPINE GENERATOR, donde recopilé parte de estos resultados. El fanzine funcionaba tanto como archivo como artefacto —un contenedor para estas formas en mutación, fijadas momentáneamente antes de continuar su transición hacia otros medios.

Más que documentar objetos, el escáner actuó como catalizador de nuevas formas de vida visual, una herramienta para explorar los límites entre carne, máquina y percepción.

BARCELONA 2020

CERAMIC SEA

En este experimento me centré en observar las formas que dejaba la espuma sobre una superficie vitrocerámica, desplazando la atención del objeto en sí hacia la huella —hacia aquello que normalmente se considera efímero o irrelevante.

Al extenderla, moverla y dejar que la espuma se asentara, comenzaron a emerger patrones que recordaban constantemente al comportamiento del agua. Las formas nunca eran estáticas: se curvaban, se abrían y colapsaban como si estuvieran guiadas por una corriente invisible. Todo apuntaba a ondas en transformación, a superficies en tensión, a un movimiento continuo que nunca llegaba a estabilizarse por completo.

En algunos momentos, la superficie parecía convertirse en un mar contenido, donde pequeñas crestas y remolinos aparecían y desaparecían en cuestión de segundos. Estas formaciones evocaban tanto lo microscópico como lo paisajístico, generando una ambigüedad entre lo mínimo y lo inmenso.

Lo más interesante era su naturaleza inestable. Estas “olas” no podían fijarse —se desplazaban, se rompían y se reconfiguraban constantemente. Cada instante era único e irrepetible, convirtiendo la observación y la documentación en un intento de congelar algo que es, por naturaleza, movimiento.

A través de la documentación, estas estructuras fueron capturadas y detenidas en el tiempo, transformándose en imágenes que conservaban una sensación de flujo y energía suspendida. Estas imágenes se convirtieron en material en bruto para el desarrollo de diseños de tatuaje, trasladando este movimiento orgánico y cambiante a la piel.

Lo que originalmente era un residuo doméstico fue redefinido como un registro de movimiento —un mapeo de ondas y tensiones sobre una superficie rígida, y finalmente como una inscripción permanente en el cuerpo.

Este experimento propone una forma de ver en la que incluso los procesos más cotidianos pueden contener dinámicas complejas, revelando patrones que conectan lo doméstico con lo orgánico, lo mínimo con lo inmenso.

BARCELONA 2022

DESTROYOURBODYNOW